Embrace Procrastination

Esta es una historia de cómo combatir una inesperada adversidad en pos de tus verdaderos intereses. Esta es mi situación actual (presente-presente) y creo que es una de los mejores cambios que he alcanzado a realizar. El enfoque está en atreverse y entender el contexto.

EN AZUL ESTÁ LA HISTORIA QUE ME LLEVÓ A ELEGIR MI TRABAJO Y DESPUÉS EN NEGRO ESTÁ LA HISTORIA QUE HABLA DE LA SUPERACIÓN.

El prefacio suena a una aventura con altos y bajos, varios personajes involucrados, divorcios e infidelidades, niños no reconocidos, abortos, herejías y un poco de ciencia ficción. Pero en realidad es una historia del día a día y de cómo me di cuenta de que el clásico dicho “Cuando se cierra una puerta, se abre una ventana” se hacía realidad – casi literalmente – frente a mis ojos.

Cómo ustedes sabrán (y si no lo saben vayan a mi publicación denominada “Who the f*ck?”) estudio ingeniería comercial (que es solo un nombre de marketing para la carrera de Negocios/Economía) en una de las mejores universidad del país. También soy uno de los mejores alumnos y se debe a un par de características fundamentales: soy trabajólico y perseguidor de objetivos (en palabras de mi psicóloga “Tu alegría proviene del cumplimiento de las metas que tu mismo te asignas”).

Una de las fases que la universidad te entrega como requisito para conseguir el título es el periodo de práctica (o pasantía) profesional en el cual encuentras trabajo en una empresa y realizas labores menores para interiorizarte en los aspectos fundamentales del área en el que participas. En mis dudas profesionales de cuál es el rumbo que quiero tomar en mi carrera tenía dos opciones: probar lo que creo que con una alta probabilidad me gusta o probar algo totalmente desconocido.

Mis preferencias se alinean un poco con las ideas que se sostienen en el área del Marketing (sin mucha investigación, la descripción general de lo que se propone esta área es más o menos lo que a mí me gusta hacer en los negocios), sin embargo, hay muchas otras opciones que nunca me he siquiera cuestionado probar como las finanzas o las políticas públicas. Bajo estas circunstancias envié algunas postulaciones a todo tipo de áreas menos a Marketing pues lo postergué para mi segunda práctica profesional (en mi universidad no permiten repetir el área en las dos prácticas).

Mis postulaciones tuvieron éxito y me entrevisté en cuatro empresas para realizar mi práctica durante el verano. Nunca me ha costado el trabajo, ni tampoco levantarme temprano por lo que el tiempo de duración de la práctica no fue un impedimento (salvo que topara con mi vuelta a clases). Tres de esas empresas me seleccionaron para hacer la práctica con ellos: un emprendimiento, una PYME que buscaba apoyo en el área de finanzas y un banco.

El emprendimiento lo descarté por diferencias en cuanto al tiempo de duración (topaba con mí vuelta a clases) y el (casi obligatorio) requisito de tener un automóvil para desplazamiento, cuestión que no tengo. Mis opciones entonces eran entrar al área de finanzas de la PYME o entrar al área comercial de un banco.

Believe me, this was not an easy decision.

Era muy motivante el trabajo en la PYME pues era un verdadero desafío. Entre las tareas asignadas en la oferta laboral estaban: realizar el Presupuesto 2017 para la empresa, generar una mejora en el sistema para el cálculo de los estados resultados y analizar una posible transformación del modelo de negocio a una franquicia. Suena demasiado emocionante poder participar de algo así. Mi único problema eran mis propias capacidades al respecto, aún no he visto temas de finanzas y las tareas otorgadas son complejas de aprender en un par de semanas. Preferí por el bien de la empresa no generarles fallas en un momento tan importante de su historia corporativa y rechazar la oferta (aún me arrepiento).

Por descarte, la oferta que acepté fue la del banco por tres razones esenciales.

En primer lugar la entrevista de trabajo fue increíblemente profesional y la propuesta de trabajo era (al menos al leerla) lo suficientemente atractiva como para superar el coste de oportunidad de la otra práctica. Solo con decir que la entrevista de trabajo fue grupal, con una postura de casos, trabajo en equipo y supervisión de dos psicólogos laborales en las oficinas centrales del banco generan una gran expectativa respecto de lo que podría llegar a ser participar en esta empresa.

En segundo lugar, esta es una de las áreas desconocidas y que siempre resuenan alrededor de un ingeniero comercial de una forma demasiado negativa para ser cierto. La pregunta era ¿será tan malo como dicen? Yo creía que no. Después de esa entrevista imposible. En último lugar y producto de una coincidencia el Reporte Ejemplar que se entrega en la universidad es de un exalumno que hizo la misma práctica, en el mismo banco, en la misma área en el mismo nivel. El reportaje era increíble desde las primeras tareas, hasta las grandes responsabilidades asignadas al alumno en práctica.


So I did. First day at work and I was with a lot of expectative of what I would do on the bank.

Entré el primer día y noté de manera inmediata algunas cosas positivas y otras negativas. Positivo fue el ambiente y el escenario (I’ve seen pretty bad bank offices) en el cuál iba a desempeñar mi trabajo. Negativo de manera instantánea fue: ¿dónde voy a trabajar? No había absolutamente ningún escritorio libre o un computador despejado. No había ni si quiera una mesa externa en la que pudiese dejar mis cosas. Este fue el momento dónde empecé a pensar en mi desgracia y en qué chucha iba a hacer las próximas 7 semanas (they’re 8 fucking long weeks of a pretty dumb job). La secretaria me entregó un cuaderno para anotar (cualquier cosa, lo que fuese) y un lápiz. Es todo lo que tenía.

Mi primer pensamiento de aceptación fue “Debe ser porque es la primera semana y me van a enseñar lo más básico”. Nunca fue. Terminando mi tercera semana de práctica aún no tengo ninguna responsabilidad habitual y eso por dos semanas me persiguió como un fantasma. Yo, sediento de responsabilidades y desafío, no tenía absolutamente nada que hacer y eso me carcomía por dentro. Al principio lo asumí como una gracia, es el sueño del pibe que te paguen por no hacer absolutamente nada ¿no? Pero uno subestima la dificultad de no tener NADA que hacer de 9am a 18pm. La primera semana le eché la culpa a la falta de un computador para poder al menos jugar con los nuevos softwares, pero la segunda semana dónde tomé el computador de una secretaria que salió de vacaciones fue lo mismo y cada vez se ponía peor.

La segunda semana crecieron mis expectativas nuevamente, pues uno de los ejecutivos se iba de vacaciones y tal como decía el Reporte Ejemplar “Me dejaron a cargo de la cartera del ejecutivo que se fue de vacaciones”. Tontamente, esperé el mismo resultado y me comencé a preparar. Ahora con los softwares e internet disponible, me adentré en el conocimiento de todos los productos que vende el banco y también vi todos los videos (y leí demasiados manuales) de cómo manejar apropiadamente el software. El Jueves de la misma semana enfrenté (fui y le pregunté amablemente) al jefe y le dije si yo iba a tener esa responsabilidad. La respuesta fue en un tono suave, pero fría “No podemos darte esas facultades”.

Un nuevo día, un nuevo momento sin tener nada que hacer y ahora perdía toda fe de que en el futuro tuviese responsabilidades. Todo el “Reporte Ejemplar” se basaba en cambios de desafíos constantes, pero al parecer a mí me eligieron por compasión y no por necesidad. Segunda semana terminada y fue decepcionante, como parecía ser todo el resto del tiempo.

Pero esta – la tercera semana – hice un completo cambio de switch (and here is where the title comes in) y tomé esa ausencia de responsabilidad como una ventana. Cuando las verdaderas expectativas se fueron al tacho de basura (When a door closes…), encontré la oportunidad de adentrarme en mundos que nunca me había cuestionado y… escribir (… a window opens, literally it was WordPress® appearing as an option).

El cambio de switch fue inmediato, pues dependía solo de mí mismo. Tenía nueve (tentativas) horas de tiempo libre y las estaba utilizando en solo quejarme y arrepentirme de mis decisiones, incluso pensé en renunciar (pero la gente que trabaja acá es demasiado buena como para hacer eso). No tenía ninguna forma de matar el tiempo (o tampoco de usarlo constructivamente), lo intenté de un par de formas sin resultados en la segunda semana. Lo intenté leyendo el diario, pero todo el día es imposible y también lo intenté avanzando un informe que me entregó un exalumno. Ambas formas resultaron demasiado cortas para terminar con los dos meses de manera rápida.

Tampoco podía ser demasiado evidente en mi procrastinación. Leer un libro, traer el iPad, ver una película en dispositivos o escuchar música es demasiado evidente y menos puedo hacer eso en el puesto de “secretario”, pues somos (con mi colega…) la primera imagen del banco a los nuevos potenciales clientes. Sería una irresponsabilidad demasiado grande (recordemos que mi objetivo es aprobar esta práctica de todas formas, por lo que igual requiero una buena evaluación de parte de la empresa).

At this point I was embracing my free time and start thinking in “How can I procrastinate efficiently?”

Primero que nada tenía que conocer mis límites, quién me está vigilando y como me supervisan. Cuándo puedo o no puedo procrastinar y de qué formas puedo fingir estar produciendo. Algunas formas rápidas: tener un excel abierto (el de mi informe fallido, siempre funciona), tener dos o tres páginas con noticias económicas/políticas abiertas puede cubrir, tener un par de archivos financieros/bancarios abiertos para cubrir y obligatorio tener el software funcionando. De esta forma no hay ninguna presión sobre que yo produzca y ya no me quejo, ahora aprovecho la oportunidad para hacer lo que en realidad quiero. Hoy, eso es escribir. Veremos cuanto me dura.

Ese es mi trabajo ahora, porque cómo nadie me asigna uno (cuando no me piden acciones básicas), yo elijo que hacer en mi tiempo libre… o sea ¡ups! Mi trabajo.

Freaek ¯\_(ツ)_/¯

#ThinkCreative


If you want to know more about procrastinator you can check out Tim Urban’s Ted Talk:

Inside the mind of a master procrastinator and his blog Wait But Why?

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